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Colbún y el hidrógeno verde: "Es necesario mirar con realismo y prudencia los enormes desafíos que esta industria y la transición energética demandarán"

El presidente de la empresa, Hernán Rodríguez, aseguró que el mercado ha respondido de manera muy rápida a las necesidades de almacenamiento de energía, haciendo "prácticamente innecesaria" la licitación considerada por el gobierno.

Por: Karen Peña | Publicado: Martes 16 de abril de 2024 a las 13:00 hrs.
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Hernán Rodríguez, presidente de Colbún.
Hernán Rodríguez, presidente de Colbún.

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Un período donde se avanzó decididamente en la agenda estratégica de la compañía (que fue actualizada a fines de 2022) fue calificado el 2023 por el presidente de Colbún, Hernán Rodríguez, en el marco de la su carta contenida en la memoria anual de la firma. Pero también, el año pasado fue un año relevante para la eléctrica de la familia Matte en términos de despliegue de la estrategia de hidrógeno verde, aunque el ejecutivo fue claro en poner la cuota de cautela respecto a esta incipiente industria.

En su extensa misiva, sobre este último aspecto, el ejecutivo destacó la alianza con la multinacional japonesa Sumitomo para proyectos de amoníaco verde e indicó que "dimos pasos relevantes para el desarrollo de potenciales proyectos en Antofagasta y Magallanes". Además, valoró la inauguración de la primera planta de hidrógeno verde en la central Fenix en Perú, que será acompañada este año por una similar en Nehuenco, permitiendo así reducir las emisiones de ambos complejos. "A esto se suman otros proyectos que estamos impulsando con miras a gestionar soluciones para nuestros clientes, como un bus en base a este nuevo combustible, en desarrollo junto a Anglo American y la Corporación de Fomento (Corfo)", añadió. 

Y si bien Rodríguez reconoció que el hidrógeno verde aparece como un eje central en el camino hacia una economía global con menores emisiones que permita hacer frente al cambio climático, advirtió que "la escala de este tipo de proyectos es de tal magnitud, que es necesario mirar con realismo y prudencia los enormes desafíos tecnológicos, sociales, territoriales y ambientales que el desarrollo de esta industria en particular, y de la transición energética en general, demandarán en los próximos años".

Estos desafíos se convertirán en realidad -alerta- "sólo a través de un diálogo público-privado que, de manera activa, constructiva y eficaz, fomente un marco regulatorio estable y un clima de inversión adecuado para avanzar con altos estándares ambientales y sociales en los proyectos de inversión e infraestructura que la transición energética ya empezó a demandar". Según puntualizó, "un muy pequeño botón de muestra de lo que esto significa en la práctica lo representó la implementación, a fines de 2023, de un nuevo reglamento de escoltas privadas para el transporte de cargas sobredimensionadas, normativa que fue fruto de un activo diálogo público-privado y que se estima será muy relevante para acelerar el desarrollo de proyectos de energía eólica".

Y sinceró: "Como ésta, hay muchas áreas y materias en las que será fundamental mejorar los espacios de colaboración entre el sector público, el sector privado, las comunidades y la sociedad civil para ir desatando los nudos de la transición energética. En este camino no hay balas de plata, y se requiere de un esfuerzo sistemático, multisectorial y consistente en el tiempo para avanzar". 

"Sector público debe proveer marcos regulatorios estables y sin distorsiones"

Su reflexión fue más allá y apuntó que, en esta misma perspectiva, "mientras las empresas privadas tenemos el deber de hacer proyectos con altos estándares técnicos, ambientales y sociales, involucrando de manera muy temprana a las comunidades -lo que hoy en Colbún es una práctica sistemática-, el sector público debe proveer marcos regulatorios estables y sin distorsiones que den las señales correctas para el despliegue de la iniciativa privada en condiciones competitivas". 

El ejecutivo instaló el ejemplo de que ocurre en almacenamiento. Comentó que en el último año el mercado y la firma han respondido de manera muy rápida a las necesidades de almacenamiento de energía que se prevé necesitará el sistema eléctrico en los próximos años, con una gran incorporación de nuevos proyectos de baterías y otras tecnologías que harán - a su juicio- "prácticamente innecesaria la licitación considerada por el gobierno en el proyecto de ley sobre transición energética que se tramita desde el 2023 en el Congreso". Sin embargo, añadió que para que el desarrollo de dichos proyectos se materialice, se necesita la pronta promulgación del Reglamento de Potencia, hoy en Contraloría.

Y sentenció: "Este nos recalca la importancia de insistir en políticas públicas adecuadas para el correcto desarrollo de industrias que aporten en la robustez y sustentabilidad del sistema y un enfoque responsable a la hora de encauzar iniciativas regulatorias para un mercado del que nos debemos sentir orgullosos a nivel mundial. Solo así podremos habilitar una transición energética responsable que vele por la seguridad del suministro eléctrico".

Avance en proyectos

En su misiva, también destacó el avance del proyecto Parque Eólico Horizonte (816 MW, comuna de Taltal) que completó un 76% de avance a diciembre de 2023, iniciativa que se presenta como el mayor proyecto en construcción en Chile y el segundo mayor parque eólico en América Latina. Sumó el logro en enero de 2024 de la aprobación ambiental del proyecto fotovoltáico y de baterías Celda Solar (420 MW y un BESS equivalente a 1.200 MWh por día en la comuna de Camarones) y el ingreso a evaluación ambiental del proyecto eólico Cuatro Vientos (360 MW, comuna de Llanquihue). 

De esta forma, la compañía tiene así a la fecha 816 MW en proyectos renovables en construcción; poco más de 1.700 MW en proyectos eólicos y solares aprobados ambientalmente, alrededor de 1.200 MWhdía en baterías también aprobados, y 720 MW en proyectos eólicos en diversas etapas de evaluación ambiental. 

A esto se suman -dijo Rodríguez- otras iniciativas de generación renovables y de almacenamiento en etapas más tempranas de desarrollo, incluyendo análisis de factibilidad, estudios ambientales y proceso de socialización y participación temprana con las comunidades involucradas. "Toda esta cartera nos permitirá cumplir la ambiciosa meta de tener al menos 4.000 MW eólicos, solares y almacenamiento al año 2030", recalcó.

El ejecutivo sostuvo que, para desarrollar esta cartera de proyectos, "tenemos una estrategia comercial prudente y equilibrada. Luego de que en 2017 la Compañía decidiera poner foco en los clientes libres -grandes consumidores de energía que negocian directamente sus contratos de suministro- al cierre de 2023 un 80% de las ventas de Colbún en Chile se focalizaban en clientes de este segmento, totalizando 328 empresas suministradas, las cuales además están demandando en forma creciente energía renovable".

"Hoy somos de los mayores suministradores de energía renovable a la gran minería y tenemos una presencia diversificada en industrias que van desde el sector agrícola hasta el salmonero, todo lo cual se ha logrado equilibrando compromisos comerciales con disponibilidad propia de generación de energía, definición que ha resultado clave para alcanzar los resultados obtenidos en los últimos años", dijo.

Y aseguró: "Tenemos la convicción de que el crecimiento económico y el crecimiento de la demanda eléctrica están íntimamente vinculados, y que aumentar la oferta de energía de manera sostenible, segura y competitiva no solo es coherente con nuestro propósito, si no que permite crear mejores oportunidades para las personas, para el país y para el planeta".

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