Sergio Lehmann

Plan económico inédito para una crisis inédita

Sergio Lehmann Economista jefe de Bci

Por: Sergio Lehmann | Publicado: Lunes 6 de julio de 2020 a las 04:00 hrs.
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La crisis está resultando mucho más profunda de lo que imaginamos. La necesidad de extender y prolongar las cuarentenas en buena parte del país está llevando a profundas caídas de la actividad, con costos sociales muy elevados. Se trata de una crisis inédita, en el entendido de que tiene un origen sanitario, muy distinto a las del pasado, y que ha obligado al confinamiento en Chile de cerca del 60% de la población.

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Más allá del estallido social de octubre pasado, las crisis habitualmente se gatillan por el sobreendeudamiento en uno o más sectores, conduciendo a desequilibrios que irremediablemente desembocan en ajustes económicos abruptos. Esta vez el gatillo ha venido de un virus, aunque de todas formas se reconoce que vendrán ajustes también económicos y sociales, debido a que buena parte de las empresas no puede operar. A pesar del apoyo financiero que están recibiendo, una fracción de ellas no podrá levantarse producto de la magnitud del golpe. Veremos que en los meses más críticos la actividad económica se derrumbará casi 20% anual, que llevará a incrementos en el desempleo, la pobreza y la desigualdad.

Frente a este dramático panorama, hemos visto respuestas de política económica inéditas. Cabe hacer notar que el plan de emergencia fiscal recién diseñado, junto con el paquete de contención implementado hace un par de meses, totaliza casi 14% del PIB. Este es el monto más masivo anunciado entre las economías emergentes, que por su naturaleza están más expuestas a los ciclos globales y al escrutinio de inversionistas, por lo que deben ser más cautas al momento de comprometer recursos públicos. La responsabilidad fiscal que exhibimos desde hace décadas ha permitido darnos ese espacio.

Del lado monetario, la respuesta también ha sido contundente. A través de bajas en la tasa de política hasta un mínimo técnico, inyecciones de liquidez, una nueva facilidad para canalizar crédito a PYME a tasa real cerca de 0% y compra de bonos, el estímulo se acerca a 30% del PIB.

Ello posiciona al Banco Central de Chile entre los más activos a nivel global para responder a la crisis.

Es importante también destacar el rol que han jugado los bancos en este complejo escenario.

Se han reprogramado créditos hipotecarios, comerciales y de consumo, entregando apoyo a personas y empresas. Ello, junto con las facilidades diseñadas por las autoridades económicas, ha llevado a fuertes incrementos en los créditos bancarios. Ello rompe completamente con la evidencia histórica, que mostraba una alta correlación entre la actividad económica y las colocaciones bancarias. En períodos de contracción se registraba una fuerte caída en los créditos, como se pudo apreciar en la crisis asiática en 1998 y en la crisis financiera global de 2008.

Pues ahora la historia es diferente. En mayo, tal como conocimos recientemente, la actividad económica se contrajo 15%, al tiempo que los créditos comerciales crecieron 12,5%. En abril se observó una respuesta similar de la banca. Detrás de ello se reconocen los aprendizajes de la gran crisis financiera de 2008. De forma de evitar que se volviera a repetir el colapso global de aquel año, se establecieron globalmente normas regulatorias mucho más estrictas y se elevaron las exigencias de capital para los bancos. Hoy, como nunca antes, la banca está preparada para enfrentar una crisis profunda y dramática como la actual y, más aún, ser un agente clave para contener sus impactos y preparar la recuperación económica.

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