
Viernes 20 de agosto del 2010
El Presidente de la República firmó el proyecto de ley que crea el nuevo Ministerio de Desarrollo Social, cuyas bases pueden transformarse en el pilar fundamental para combatir la pobreza y la indigencia y cuya constitución, es un reflejo importante de la nueva forma de gobernar que se ha instalado en el gobierno.
Las recientes cifras de pobreza e indigencia reveladas en la encuesta Casen 2009, evidencian un lamentable retroceso. Si bien aún no tenemos total claridad de qué sucedió para retroceder de esta forma, sí sabemos que es urgente mejorar.
Preocupa que la indigencia haya aumentado 23% entre 2006 y 2009. Indigna, por otra parte, el aumento de 11% en la pobreza en el tramo de niños de 0 a 3 años (24,5% en pobreza), y el aumento de 5,6% en el tramo de 4 a 17 años (21,5% en 2009).
Estas cifras plantean el desafío de avanzar con sentido de urgencia y de eficiencia.
Es en este contexto cuando cobra más valor la creación de la nueva secretaría de Estado. Un nuevo diseño institucional es una tarea compleja, especialmente cuando el actual sistema presenta falencias importantes. Por ejemplo, en nuestra institucionalidad de políticas sociales no existe un marco general de evaluación de éstas. Además, existe deficiencia en la focalización de diversos programas sociales. Por otra parte, falta coordinación entre las políticas sociales del Ministerio de Planificación y aquellos relevantes en el desarrollo de las personas como Educación, Salud, Trabajo, entre otros. En síntesis, el diagnóstico de lo hecho por la Concertación en el último tiempo es crítico.
El nuevo diseño institucional surge de un diagnóstico claro y de un enfoque en la forma en que se deben hacer las cosas. Algunos ejemplos del nuevo enfoque: se realizará evaluación ex ante de todos los programas sociales nuevos; se harán revisiones “durante” la implementación de los programas; y se fortalecerán los sistemas de evaluación del impacto de los programas.
En materia de coordinación, hoy tenemos un problema que crece en el tiempo, especialmente en un Estado enorme y con grandes burocracias. Por ello es importante el Comité Interministerial de Desarrollo Social, presidido por el Ministro de Desarrollo Social e integrado por los titulares de Educación, Salud, Vivienda, Secretaría General de la Presidencia, Trabajo y Hacienda. Una buena coordinación puede hacer la diferencia.
En términos de orgánica del ministerio, se hace una adecuada definición entre diseño -evaluación, y ejecución. Se crean dos subsecretarías: una dedicada a “pensar” y otra dedicada a “ejecutar”. La primera sería una subsecretaría de Evaluación Social, y la segunda una Subsecretaría de Servicios Sociales.
La primera iniciativa desafiante será implementar con éxito el Ingreso Etico Familiar, la cual busca conceder un derecho a las familias, pero resguardando también los deberes, pues las familias deben mantener a sus hijos en el colegio, cumplir con controles de salud, etc. El Ingreso Etico Familiar refleja los valores de libertad y responsabilidad individual, pilares fundamentales de la nueva forma de gobernar.
El proyecto iniciará ahora su tramitación legislativa, y es de esperar que sea exitosa. El partir de un buen diagnóstico, el proponer una institucionalidad ordenada y orientada a los resultados, y el ser capaces de evaluar sistemática y profundamente sus labores, constituyen pilares relevantes para el éxito del nuevo ministerio y de la nueva formar de gobernar.